La Ibiza pnica y romana a bocados

    15
    0
    SHARE


    Gastronomía. Cuáles eran los manjares que comían los púnicos o cómo cocinaban los romanos son algunas de las cuestiones que se han planteado los 13 cocineros participantes en la primera Ruta de Pinchos púnicos y romanos para elaborar sus propuestas para el concurso. Desde ayer y hasta el domingo trece restaurantes de Vila acercan la cultura púnica y romana de la isla desde una perspectiva gastronómica.

    Pinchos de alcachofa con manita de cerdo y praliné de almendras, calamares rellenos con queso e higos o milhojas de hígado de rape con puré de col y puerros, son algunas de las trece propuestas que presentaron ayer por la tarde los cocineros de los restaurantes que participan en la primera Ruta de pinchos púnicos y romanos de Vila, inaugurada ayer en el Museo Arqueológico. El objetivo de esta iniciativa, que se celebrará hasta el domingo, es acercar la cultura púnica y romana desde una perspectiva gastronómica, es decir, a bocados. Además, un jurado escogerá el mejor pincho púnico de esta primera edición y el nombre del ganador se conocerá el sábado.

    José Miguel Bonet, cocinero y miembro del jurado del concurso, le echó mucha imaginación para averiguar qué degustaban los púnicos y romanos en Ibiza. Tras preguntarle qué sabor debían tener los pinchos, respondió que él se los esperaba, sobre todo, «avinagrados y con una mezcla de mar y montaña». Para no asustar a los concursantes, avisó de que él no es tan duro como los jueces del programa MasterChef. El jurado del Premio al Mejor Pincho Púnico 2017 lo completan el cocinero Pau Barba, la arqueóloga Helena Inglada y el periodista gastronómico Andoni Sariegi.

    Inglada recordó que los participantes no podían utilizar patatas, pimientos, chocolate ni tomates. El motivo es obvio: no se incorporaron a la cultura mediterránea hasta el descubrimiento de América. «Como son alimentos tan básicos no somos conscientes de que no los hemos tenido siempre», señaló la arqueóloga. Por tanto, en los pinchos de esta ruta no puede haber ni rastro de ellos. Sin embargo, Inglada señaló que han permitido algunas concesiones a los cocineros, como condimentar sus propuestas gastronómicas con azúcar y limón. «Aunque en el mundo antiguo no utilizaban azúcar, sino miel para cocinar, sí que conocían la caña», explicó la arqueóloga.

    Las propuestas

    Uno de los cocineros que estuvo a punto de presentar su pincho con uno de los ingredientes prohibidos fue Rodolfo. «Le puse patata y cuando le describí el pincho a Inglada me recordó que no se podía usar», recordó este chef, que finalmente ha preparado un calamar relleno con almendras, queso e higos, acompañado con fideos de arroz y con una vinagreta de nuez moscada, canela y miel.

    Gonzalo Aragüez, por su parte, además de imaginar un plato que podrían haber elaborado los romanos, también tuvo en cuenta los materiales con los que contaban. Por esta razón, para la elaboración de los pinchos que ha presentado para esta ruta no utilizó licuadora, solo el mortero, y cocinó a baja temperatura. Como resultado, este cocinero presentó un pincho de alcachofas con praliné de almendras, manita de cerdo y anguila.

    Lo que más le sedujo a Ronnie Shtarkov de la explicación teórica sobre la gastronomía de los púnicos y romanos fue el garum, una salsa elaborada con vísceras y sangre de pescado, todo ello fermentado durante semanas y que él reinterpretó con anchoas, aceitunas, alcaparras y «con muchas hierbas y especias».

    En la inauguración, la concejala de Comercio de Vila, Gloria Corral, y el conseller insular de Cultura, David Ribas, destacaron que esta iniciativa servirá para acercar de una forma «sabrosa» la cultura y el patrimonio histórico y arqueológico de Ibiza.

    LEAVE A REPLY