Mateo Sanz: En los Juegos de Tokio 2020 habr dos windsurfistas de Formentera

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    El deportista formenterés deja atrás un gran 2017, en el que se proclamó subcampeón del mundo absoluto de la clase RS:X, y afronta la nueva temporada con ilusiones renovadas y con el reto de empezar otro ciclo olímpico. Estos días descansa en Formentera a la espera de arrancar la competición a mediados del mes de enero en la Copa del Mundo de Miami.

    Si en 2016 Mateo Sanz Lanz (Formentera, 6 de noviembre de 1993) consiguió ser el primer deportista formenterés en participar en unos Juegos Olímpicos, al competir en la modalidad de windsurf en Río de Janeiro, en 2017 se proclamó subcampeón del mundo y firmó su «mejor año». Ayer atendió a Diario de Ibiza desde Formentera, en donde saborea su gran temporada y carga pilas para el nuevo ejercicio, que viene repleto de ilusionantes retos deportivos.

    ¿Qué balance hace de este año 2017?

    Yo diría que es el mejor año hasta ahora en mi carrera. Quitando la participación en los Juegos en 2016, que fue un sueño, si miro la media de los resultados nunca había hecho tantos podios a nivel internacional, y en categoría absoluta menos.

    ¿Cuál fue su peor y su mejor momento?

    Mi peor momento fue en mayo, en el Europeo, en el que me quedé fuera de la flota oro y acabé sobre el cuarenta y algo. Y el mejor, sin duda, el Mundial de Japón, en el que conseguí la medalla de plata.

    ¿Esperaba lograr el subcampeonato mundial?

    No, no. Fue toda una sorpresa. A estas alturas, con 24 años, nunca me habría imaginado lograr un podio en la categoría absoluta. Es bastante temprano, por lo que estoy muy contento.

    ¿Cómo afronta 2018?

    Tengo la ambición de mejorar o al menos igualar lo logrado en 2017. El gran objetivo está en el Mundial, que se hará en agosto en Dinamarca. Voy con la intención de clasificar a Suiza para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

    Por tanto, seguirá usted representando a Suiza en las próximas competiciones…

    Sí, hasta Tokio seguiré con Suiza. Cada vez van mejor las cosas con ellos. Al principio no había una relación tan directa. Ahora ya estoy dentro del grupo y la relación es muy buena. No me puedo quejar y espero que sigan mejorando las cosas.

    Hace un año usted dijo que no cerraba la puerta a competir representando a España. ¿Sigue pensando igual?

    Lo mantengo. Pero tengo claro que para estos dos años apuesto por el proyecto de Suiza. Más adelante, no lo sé. La verdad es que me gustaría volver a competir con España algún día, pero va a ser complicado porque a medida que pasa el tiempo es más difícil volver atrás.

    ¿En el próximo Mundial le bastaría con clasificar a Suiza para el Mundial o también irá a por medalla?

    La medalla me importa un poquito menos porque si cumplo clasificando al país, ya me quedo tranquilo. Ese es el gran objetivo. Pero si surge la posibilidad de conseguir un metal vamos a luchar por ello.

    ¿Se puede luchar por ser campeón del mundo?

    Si se dan las condiciones, sí. Pero Aarhus, donde se disputarán las regatas, es un sitio con condiciones muy cambiantes. De un día para otro puede variar el viento y eso lo convierte en un lugar tácticamente complicado. Sabemos también que hay muchas algas y hay que estar atento a la zona por la que se navega. No va a ser nada fácil.

    Usted es un regatista al que le van mejor las condiciones de poco viento. ¿Por qué?

    Así es. Si mirásemos la altura media de la flota mundial [de la clase RS:X] está sobre los 1,79 o 1,80 metros. Yo, midiendo 1,71 o 1,70, estoy muy por debajo de la media. Eso implica que cuando hace viento hago menos palanca y, al no poder cambiar de vela porque todos competimos con lo mismo, estoy en desventaja porque me cuesta más aguantar la vela. Lo único que puedo hacer es ganar un poco de peso jugando con la masa muscular, pero eso no se consigue de un día para otro. Cuando hay poco viento, tengo la ventaja del peso.

    ¿Es cierto que para Tokio habrá menos plazas que en Río para la disciplina de windsurf?

    Sí, será más difícil clasificar al país porque ese ha sido uno de los cambios que han introducido. En toda la vela en general se va a instaurar la igualdad de género, por lo que habrá las mismas plazas para hombres que para mujeres. Han aumentado las femeninas y han reducido las nuestras. Hemos pasado de 36 regatistas hombres a ser 28 o 29. Por lo tanto, la lucha va a ser más dura.

    ¿Cuántas plazas se pondrán en juego en el Mundial?

    Tendré que quedar, aproximadamente, entre los catorce mejores países o incluso más arriba. Soy optimista, pero todo puede pasar porque en Aarhus suele haber bastante viento y se pueden complicar las cosas. Conocemos el campo de regatas porque estuvismo en agosto de este año. Tuvimos todo tipo de condiciones. Espero conseguir la plaza [que es para el país y luego la federación elige al regatista] y así estar tranquilo hasta los Juegos.

    ¿Cuál es su calendario de competiciones para 2018?

    Tendremos, como siempre, las World Cups de la ISAF [siglas en inglés para la Federación Internacional de Vela]. En enero empezaremos en Miami, luego en abril iremos a Francia, en septiembre hay otra en Enoshima (Japón) y luego está la final en Marsella (Francia), en junio. Además, la Copa de España será seguramente en marzo en Mallorca, mientras que el Campeonato de España será a finales de febrero en Cádiz. También tendremos el Mundial, a principios de agosto, y el Europeo falta por confirmar si es a finales de agosto o junio o julio.

    Ahora va a pasar a un nuevo club en Suiza. ¿Con qué entidad navegará?

    Desde 2014, que hice el cambio a la Federación Suiza de Vela, he estado con el SCSS Surfsgel Club Sempachersee, que me abrió las puertas desde el principio, pero ahora está un poco lejos del nivel al que estoy yo. He buscado un poco más de ayuda y a partir de ahora competiré con el Gstaad Yacht Club.

    ¿Ha cambiado también de entrenador tras estar a las órdenes de Asier Fernández [que fue nombrado director de preparación olímpica de la vela española]?

    Sí, es el austríaco Peter Krimbacher. Tiene experiencia porque es de la generación de Asier Fernández, por lo que lleva muchos años en el mundo de la vela. Lo ha buscado la Federación Suiza y creo que me va a aportar mucho a nivel táctico y seguramente también en lo técnico. La relación va muy bien.

    ¿Pero su base de trabajo seguirá estando en Mallorca?

    Sí. De momento está apalabrado que Peter vendrá diez días al mes a entrenar a Mallorca y a ello le sumaremos los entrenamientos que podamos hacer fuera de la isla. Estoy muy agradecido al Club Nàutic s’Arenal, porque a pesar de que no compito para ellos uso su material, instalaciones e incluso compato el entrenador con Carlos Cardona y Sergi Escandell [los otros windsurfistas formenterenses que están en Mallorca].

    ¿Cree que en los próximos Juegos Olímpicos habrá representación para Formentera?

    En los Juegos de Tokio 2020 habrá dos windsurfistas de Formentera. Casi que lo firmo. Yo espero ser uno de ellos y el otro será Carlos Cardona o Sergi Escandell. Ahora mismo están a un gran nivel los dos y el resto de españoles están bastante por debajo. Nunca se sabe lo que puede pasar en los dos años que quedan, pero yo apuesto por ellos claramente.

    ¿Cómo están siendo las ayudas económicas?

    Justamente este año no me puedo quejar. Va todo muy bien, pero gracias a los buenos resultados, porque si no se dan no hay ayudas. Espero mantenerlas.

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